La iniciativa busca recuperar el histórico edificio y darle un nuevo destino, manteniendo el espíritu de la donación realizada en 1927 por Juan Bautista Mignaquy y orientándolo a la educación, la tecnología y la formación de jóvenes y adultos.
El histórico edificio del Hogar Escuela Arnaldo Mignaquy podría convertirse en un Polo Educativo, Tecnológico y Comunitario, a partir de una propuesta que plantea recuperar sus instalaciones y otorgarle un nuevo destino, acorde con las necesidades actuales de la comunidad.
La iniciativa parte de una realidad: el edificio ya no funciona como hogar de internación debido a los cambios en la legislación, que actualmente prioriza la contención familiar. Ante esta situación, se plantea la necesidad de encontrarle una nueva función para evitar su deterioro y, al mismo tiempo, preservar su historia y su valor patrimonial.
La propuesta contempla transformar el antiguo hogar en un espacio destinado principalmente a los chicos, jóvenes y adultos de Bragado, respetando el espíritu de la donación original realizada en 1927 por Juan Bautista Mignaquy.
Educación, tecnología y formación
El proyecto contempla diferentes áreas dentro del futuro Polo Educativo, Tecnológico y Comunitario.
En materia de Educación Superior, se prevé la posibilidad de contar con carreras terciarias, universitarias y tecnicaturas.
También se propone incorporar un espacio destinado a la tecnología para adolescentes, con laboratorio de robótica, programación, impresión 3D y propuestas STEAM orientadas a estudiantes de nivel secundario.
Otro de los ejes será la formación en oficios para jóvenes y adultos, mientras que el proyecto también contempla un espacio de integración comunitaria destinado a las familias.
Una administración con participación de la comunidad
Para garantizar el cuidado y la preservación del edificio, la iniciativa plantea la creación de una Junta Administradora Municipal ad honorem.
La misma estaría integrada por el intendente, cinco vecinos de trayectoria y dos integrantes de la familia Mignaquy. Los integrantes deberán contar con una conducta intachable y tendrán, entre otras responsabilidades, la obligación de preservar la fachada y el valor patrimonial del histórico edificio.
Un espacio para mantener viva la historia
La propuesta también contempla la creación, en el ingreso al edificio, del “Espacio de la Memoria Hogar Mignaquy”, donde se exhibirían fotografías y documentos vinculados con la historia de la institución.
De esta manera, la transformación del edificio no implicaría dejar atrás su pasado, sino incorporarlo como parte de la nueva etapa.
El Centro Universitario, como próximo paso
Una vez que el edificio sea refaccionado, la iniciativa contempla el traslado progresivo del actual Centro Universitario a las instalaciones del antiguo Hogar Mignaquy.
La idea central es convertir un edificio que ya no cumple con su función original de internación en un polo de oportunidades educativas, tecnológicas, de formación y encuentro comunitario, manteniendo al mismo tiempo la historia y el espíritu con el que fue concebido.





