Obtuvo media sanción el proyecto que presentó en el Senado bonaerense la Lic Natalia Quintana, para que las personas mayores de 60 años tengan garantizado el servicio humanizado para hacer los trámites en órganos provinciales y prestadores de servicios públicos en los casos en que se hacen solamente digitales.
«Los avances tecnológicos y las aplicaciones en los celulares para llevar adelante cada una de las gestiones domésticas como administrativas son un avance digital que constituye una herramienta valiosa para mejorar la eficiencia administrativa, ampliar canales de gestión y optimizar recursos públicos, sin embargo ese proceso de modernización tecnológica del Estado no debe traducirse en nuevas formas de exclusión, ni obstáculos para el ejercicio efectivo de derechos. Las personas mayores generalmente se ven afectadas por la denominada brecha digital; la obligatoriedad de gestionar turnos, validar identidades digitales, cargar documentación, realizar reclamos, consultar expedientes de manera exclusiva por plataformas informáticas se ha transformado en una barrera para los adultos mayores», señaló la senadora provincial, Natalia Quintana.
«Es por ello que propuse en el Senado que se garantice a las personas mayores mecanismos de atención humanizada, asistencia personalizada y canales alternativos que eviten las barreras que constituye la digitalización», agregó la legisladora bonaerense.
Natalia Quintana, indicó que «el proyecto de Ley tiene como ámbito de aplicación la administración pública provincial, entes autárquicos, organismos descentralizados, empresas y sociedades con participación estatal mayoritaria, como también los entes prestadores de servicios públicos bajo jurisdicción provincial y el Banco Provincia. Ningún organismo alcanzado podrá exigir a las personas mayores la utilización exclusiva de plataformas digitales, por ello los organismos deben garantizar asistencia para la obtención de turnos; orientación para la realización de trámites digitales; acompañamiento para la carga de datos y otras asistencias que surjan en el proceso…».
«La exclusión digital constituye una forma de desigualdad, por ello desde el Estado se debe asegurar que toda innovación tecnológica sea acompañada por mecanismos de asistencia, en definitiva compatibilizar digitalización con atención humana. Los cambios tecnológicos establecen adelantos que mejoran servicios y activan comunicaciones en forma agil y remota, al mismo tiempo humanizar los trámites digitales implica que detrás de cada procedimiento administrativo existe una persona titular de derechos. La eficiencia administrativa es un activo el acompañamiento a quienes quedan excluidos de los avances tecnológicos es un deber», concluyó Natalia Quintana.





