La definición llegó tras una sesión especial que se extendió por más de tres horas, marcada por un clima de extrema tensión y constantes cruces entre oficialismo y oposición que dejaron en evidencia las profundas diferencias entre los bloques.
En lo que ya se consolida como la primera gran derrota legislativa para la gestión del intendente Sergio Barenghi, el Concejo Deliberante rechazó este jueves por la noche la Rendición de Cuentas correspondiente al ejercicio 2025.

El tratamiento de los números municipales estuvo lejos de convertirse en un debate puramente técnico. A lo largo de la sesión, los ediles del oficialismo intentaron en reiteradas oportunidades correr el eje de la discusión e introducir temas de la agenda política nacional para justificar el estado de las finanzas locales. Sin embargo, la estrategia no logró modificar el escenario de una votación que, desde el inicio, parecía encaminada hacia el rechazo.
Por su parte, la oposición mantuvo el foco en la realidad local y cuestionó duramente la asignación de recursos y la ejecución presupuestaria del último año. Esto derivó en fuertes cruces oratorios que extendieron la jornada legislativa por más de tres horas.

Finalmente, los bloques opositores se abroquelaron en un interbloque de hecho, unificando criterios para votar de manera negativa y propinarle así el revés político más importante a la gestión de Barenghi desde el inicio de su mandato.
El oficialismo consiguió reunir ocho votos positivos, provenientes exclusivamente de los espacios alineados de forma directa con el jefe comunal, una cifra que resultó insuficiente frente a la mayoría opositora.





