A dos años del fallecimiento de Carlos Achetoni, el campo argentino sigue recordando a uno de los dirigentes rurales más representativos de los pequeños y medianos productores agropecuarios. Achetoni murió el 24 de mayo de 2024 en un accidente de tránsito sobre la Ruta Nacional 188, entre Ameghino y Granada, mientras regresaba desde Rosario hacia Mendoza. Tenía 56 años y en ese momento ejercía la presidencia de la Federación Agraria Argentina.
Productor frutícola y vitivinícola de General Alvear, Mendoza, Achetoni había llegado a la conducción de la FAA en 2018 y fue reelegido en 2023 con un amplio respaldo interno. Su perfil siempre estuvo ligado a la defensa de las economías regionales y de los chacareros más chicos, sosteniendo una postura crítica frente a las políticas que afectaban la rentabilidad del sector agropecuario.

Durante su gestión, fue una de las voces más escuchadas de la llamada Mesa de Enlace, compartiendo negociaciones y reclamos junto a otras entidades rurales. Más allá de las diferencias políticas de cada etapa, Achetoni mantuvo una imagen de dirigente moderado, dialoguista y cercano al productor común. Muchos lo recuerdan recorriendo rutas, participando en asambleas y defendiendo con firmeza temas como las retenciones, el acceso al crédito y la situación de las economías regionales.
Su fallecimiento provocó un fuerte impacto en el ámbito agropecuario y político nacional. Desde distintas entidades rurales, gobiernos provinciales y dirigentes de diferentes espacios destacaron su compromiso, humildad y capacidad de diálogo. La propia Federación Agraria expresó entonces que “siempre lo recordaremos luchando por los pequeños y medianos productores”.
El legado de Achetoni sigue presente dentro de la Federación Agraria y en muchas filiales del país. Incluso, la filial Bragado decidió homenajearlo bautizando su sede con su nombre, en reconocimiento a su trayectoria y compromiso con el sector.





