Rosa Sáez y José Oscar “Polaco” Castiglione fallecieron con apenas un día de diferencia. Ambos dejaron una huella vinculada a la escritura y a la prensa local.
El periodismo de Bragado vuelve a atravesar un momento de tristeza con la partida de dos personas que, desde distintos lugares y a lo largo de diferentes etapas, formaron parte de la historia de la comunicación y la cultura de la ciudad: Rosa Ester Sáez y José Oscar “Polaco” Castiglione.
Rosa Sáez falleció a los 86 años. Su vida estuvo estrechamente relacionada con la educación, la literatura, la poesía y el periodismo, ámbitos en los que encontró distintas formas de expresar sus ideas y participar activamente de la vida comunitaria.
Uno de los espacios más ligados a su trayectoria fue Columna 5, publicación que llevó adelante durante varios años y que se convirtió en una referencia dentro de la producción periodística y cultural local.
Su actividad no se limitó a esa publicación. La escritura y las letras ocuparon un lugar importante durante buena parte de su vida, en paralelo con su extensa trayectoria vinculada a la docencia.
En el caso de José Oscar “Polaco” Castiglione, su fallecimiento se produjo el jueves, a los 72 años. Su nombre estuvo durante décadas relacionado con El Censor, medio en el que desarrolló buena parte de su actividad profesional.
Antes de radicarse en Bragado, Castiglione había tenido sus primeros vínculos con el periodismo en Carlos Casares. Luego continuó ese camino en nuestra ciudad junto a su hermano Jorge, atravesando diferentes momentos de la historia de la prensa gráfica.
Dentro de El Censor realizó distintas tareas vinculadas a la producción del diario, entre ellas la edición y diagramación, acompañando los cambios que fue experimentando el periodismo gráfico con el paso de los años.
Su relación con los medios locales también alcanzó a los primeros tiempos de Cuarto Poder, cuando el portal funcionaba como sitio oficial de El Censor. En aquella etapa, el “Polaco” y Estela eran quienes acercaban material periodístico para su publicación.
Por ese motivo, su figura también quedó vinculada a los comienzos de este espacio periodístico y a una relación que fue más allá del trabajo cotidiano.
Las muertes de Rosa Sáez y José Oscar Castiglione vuelven a poner de manifiesto la pérdida de protagonistas de distintas generaciones del periodismo bragadense.
Sus nombres se suman a los de otros trabajadores de prensa que fallecieron en los últimos años, como Ana María Herrera, Roberto Dematteis y Diego Osorio, dejando detrás recuerdos, historias y parte de una producción periodística que forma parte de la memoria de la ciudad.
Las páginas de los medios en los que trabajaron conservan buena parte de ese recorrido. Allí permanecen sus palabras, sus trabajos y el testimonio de distintas épocas de Bragado, como parte de un archivo que permite reconstruir también la historia local a través del periodismo.





