El doctor Fernando Neri, exconcejal de Bragado, hizo pública una nota de opinión en la que se refiere a la polémica generada por la aparición de restos de ataúdes en el basural municipal. Considera que el episodio requiere explicaciones y una respuesta institucional, pero fundamentalmente una solución que evite que situaciones similares vuelvan a repetirse.
En su reflexión, Neri pone el acento en la responsabilidad del Municipio, la necesidad de establecer procedimientos adecuados y la posibilidad de que el oficialismo y la oposición trabajen conjuntamente en la elaboración de una ordenanza que regule el retiro, traslado, tratamiento y destino final de estos materiales provenientes del cementerio.
UNA PREOCUPACION QUE MERECE UNA RESPUESTA Y UNA SOLUCION.-
La presencia de restos de ataúdes en el basural de Bragado es un hecho grave que merece ser abordado con seriedad y sensibilidad, además de poner el foco en la deficiente gestión Municipal.
El funcionario municipal reconoció que esos materiales fueron trasladados por el propio Municipio. Que se trate de una práctica que viene de distintas gestiones no reduce la preocupación: demuestra la necesidad de revisar cómo se viene actuando y establecer un procedimiento adecuado.
Aunque se haya negado la presencia de restos humanos, el tratamiento de los materiales provenientes del cementerio requiere cuidado sanitario, responsabilidad ambiental y respeto por las personas fallecidas y sus familias.
Como vecino, creo que el Gobierno municipal y la oposición tienen aquí una oportunidad concreta para trabajar juntos: elaborar una ordenanza que establezca un procedimiento seguro, respetuoso y sujeto a controles para el retiro, traslado, tratamiento y destino final de los materiales de los féretros que quedan después de las reducciones.
Esa norma debería contar con asesoramiento técnico, definir responsabilidades, proteger a los trabajadores y permitir verificar que cada etapa se cumpla. Las familias también deben poder conocer cómo se procede.
La denuncia merece explicaciones. Y la comunidad merece que de este episodio surja una solución duradera, con reglas claras que se cumplan y permanezcan más allá de quién gobierne.
Lo concreto es acordar cómo debe hacerse, establecerlo por ordenanza y controlar que se cumpla.





