El Sindicato de Empleados de Comercio insiste en Bragado con el reclamo por el descanso dominical, en un contexto donde la realidad comercial parece ir en sentido contrario: en los últimos días se instaló el décimo supermercado chino en la ciudad.
Pese a la presión gremial, el planteo ya fue llevado al Concejo Deliberante con la intención de avanzar en una ordenanza que limite la apertura de grandes comercios los días domingo. Sin embargo, desde los distintos bloques políticos adelantaron que la iniciativa no prosperará, al considerar que no corresponde avanzar en ese tipo de regulación a nivel local.
La situación contrasta con lo ocurrido en Pehuajó, donde en abril de 2026 el Concejo Deliberante aprobó la Ordenanza Nº 67/26, que prohíbe la apertura de supermercados los domingos en todo el distrito. Allí, el tema logró consenso político y se convirtió en política pública.
En Argentina, distintas ciudades han implementado el llamado “descanso dominical” mediante ordenanzas municipales que restringen la actividad de grandes supermercados, con el objetivo de garantizar el descanso de los trabajadores mercantiles y promover la vida familiar.
Entre los antecedentes más relevantes se encuentran Arroyito, que aplica la ordenanza 1660/14, y Rosario, que adhirió a una ley provincial para limitar la apertura de grandes superficies los domingos. En este último caso, la normativa alcanza a supermercados, autoservicios e hipermercados de más de 120 m².
Además, este tipo de medidas cuenta con respaldo legal: la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha avalado su constitucionalidad, al considerar que apuntan a proteger el derecho al descanso y un estilo de vida comunitario.
En términos generales, estas ordenanzas suelen aplicarse a grandes cadenas o comercios de determinada superficie, mientras que quedan exceptuados los pequeños negocios atendidos por sus propios dueños.
En Bragado, sin embargo, el escenario es distinto. La falta de consenso político y una dinámica comercial en expansión —con fuerte presencia de supermercados de origen asiático— hacen que, al menos por ahora, el descanso dominical quede más como un reclamo sindical que como una medida concreta en camino.





