La asunción de las nuevas autoridades del Partido Justicialista de Bragado no modificó el esquema de poder vigente, pero dejó una definición política contundente: la proyección de una posible reelección de Sergio Barenghi como intendente.
Sin internas en el peronismo local, la lista oficialista fue la única presentada y se impuso automáticamente. De este modo, Barenghi asumió la presidencia del partido, acompañado por Darío Duretti como vicepresidente. Lejos de esquivar el tema, Duretti aprovechó el acto para despejar rumores de ruptura y fue más allá: expresó su deseo de que el actual jefe comunal continúe un nuevo mandato.
Más que una formalidad, el encuentro estuvo cargado de gestos políticos hacia el interior del espacio. La imagen central lo dejó en claro: Barenghi, Duretti y Salvador Alonso sentados juntos en el corazón del local partidario. Una postal cuidadosamente construida que mostró al intendente, a su principal armador político y al referente de La Cámpora —hoy secretario general del PJ— en una misma línea.
En medio de versiones sobre tensiones internas, esa foto funcionó como un mensaje de unidad. Y los discursos reforzaron esa idea.
Barenghi fue directo: “acá todos van a ser escuchados”, aseguró, al tiempo que remarcó que “el proyecto es uno solo y el enemigo es uno solo”. También dejó una advertencia hacia adentro al cuestionar a quienes critican internamente mientras el espacio enfrenta desafíos externos.
El momento más fuerte llegó con la intervención de Duretti, quien llamó a defender la gestión en un contexto complejo, atravesado por la escasez de recursos nacionales y provinciales. En tono enfático, convocó a ser “soldados de este modelo” y lanzó una frase que marcó el rumbo político del espacio: “Estoy convencido de que este proyecto tiene ocho años y que el próximo intendente de Bragado se va a llamar igual que este: Sergio Barenghi”.
El acto se realizó en el local recientemente inaugurado por el PJ, en la esquina de Pellegrini y Suárez, un lugar cargado de simbolismo: el mismo que fue alquilado en 2019 para la primera campaña a intendente de Barenghi. Una coincidencia que, lejos de ser casual, refuerza la idea de continuidad que el oficialismo ya empezó a instalar.





