- Por diferencias con Mónica Alfonso, presidenta del Cuerpo
La salida de Marcelo Guarda de la tesorería del Consejo Escolar marca un nuevo capítulo en la interna que desde hace tiempo atraviesa al organismo. Aunque continuará como consejero escolar, su decisión de dejar un cargo clave no pasó desapercibida y expone un escenario político cada vez más complejo dentro del cuerpo.
Según distintas versiones, las diferencias con Mónica Alfonso habrían sido determinantes para precipitar la decisión. En el ámbito político local, la lectura predominante es que no se trató únicamente de un cambio administrativo, sino de una señal del desgaste interno que se viene acumulando en los últimos meses.
El Consejo Escolar ya venía mostrando síntomas de tensión: reclamos gremiales, cuestionamientos a la conducción y diferencias políticas entre consejeros fueron generando un clima difícil de sostener. En ese contexto, Alfonso vuelve a quedar en el centro de las miradas, especialmente porque su relación política con el intendente Sergio Barenghi habría perdido fortaleza con el paso del tiempo.
Por el contrario, dentro de distintos sectores del oficialismo hoy consideran que Marcelo Guarda es quien mantiene mayor sintonía política con el jefe comunal dentro del Consejo Escolar. Eso le dio a la renuncia una lectura todavía más sensible.
Otro dato que dejó en evidencia las divisiones internas fue la propia votación de la renuncia. Alfonso y Mariana Prescher votaron para que Guarda siguiera como tesorero, mientras que el propio Guarda, Natalia Melinao y los consejeros opositores Diego Tayeldín y Gabriel Blaiotta terminaron inclinando la balanza para aceptar su salida.
Ahora la incógnita pasa por cómo continuará funcionando el Consejo Escolar y si esta situación derivará en nuevos movimientos políticos dentro del organismo. En distintos sectores ya se habla de posibles reacomodamientos y de una convivencia interna que parece cada vez más difícil de sostener.





