Tras la manifestación del sindicato ATILRA (seccional Chivilcoy) por el cierre de la fábrica de quesos Bragalac, Mario Torreta —copropietario de la firma junto a su hermano Raúl— dialogó con este medio para aclarar la situación laboral del establecimiento.
Torreta precisó que la deuda real con los dos empleados afectados equivale a un mes y medio de sueldo. Sin embargo, denunció que la entidad sindical exige $70.000.000 en total por la liquidación de ambos trabajadores, un monto que hoy no puede pagar de la forma que pretende el sindicato.
Mantuvo dos reuniones con representantes gremiales, aseguró que no le ofrecieron alternativas de negociación y ratificó que su intención es abonar lo que legalmente corresponde a los empleados.
En cuanto a las causas del cierre, explicó que la producción de quesos venía reduciéndose significativamente debido a la escasez y los altos costos de la materia prima. Pese a la interrupción de la fabricación, confirmó que mantendrá la venta y distribución de otros productos.
Asimismo, el empresario expresó su profundo malestar por las protestas realizadas frente a la casa de su hermano Raúl, en el barrio Jardín, procediendo los manifestantes a cortarle la energìa eléctrica y el gas a la vivienda.
En el local comercial de calle General Paz al 1300 donde reside su madre, de 93 años, también se manifestaron, calificando la modalidad del reclamo como una presión indebida. Finalmente, remarcó que mantiene la disposición de sentarse a negociar, siempre que el sindicato adopte una postura coherente.





