La gestión municipal encabezada por Sergio Barenghi decidió cerrar la vivienda que actualmente funcionaba como Casa Abrigo, ubicada en calle Irigoyen, donde residían niños provenientes del Hogar Mignaquy. La medida se da en el marco del vencimiento del contrato de alquiler previsto para fin de mes.
Desde el municipio se explicó que actualmente el inmueble alojaba a un solo niño, quien no es oriundo de Bragado y se encuentra bajo una medida de protección.
Ante esta situación, el intendente resolvió el cierre del lugar y la reubicación del menor, conforme a los procedimientos legales correspondientes, garantizando la preservación de su identidad. Asimismo, se dispuso la reubicación del personal, tanto de planta permanente como de quienes se desempeñaban bajo modalidad de subsidio.
Por otra parte, funcionarios municipales informaron que se están gestionando recursos ante el Gobierno nacional con el objetivo de reactivar el edificio del Hogar Mignaquy, ubicado en calle Pellegrini.
Cabe señalar que este inmueble ha sido eje de debate en los últimos días, en medio de discusiones sobre políticas de niñez y el uso de espacios destinados a la contención de menores en situación de vulnerabilidad.
Desde otros espacios políticos, en tanto, respaldaron la decisión del intendente Barenghi, señalando que “era necesario tomar una determinación y dejar de dar vueltas sobre este tema”. Además, remarcaron que “se trataba de un gasto elevado y que los niños se encontraban en condiciones inadecuadas”.





